miércoles, 23 de junio de 2004

La conspiración madrileña



Sin duda la prensa culé me va a dar mucho material para esta bitácora. Como era de esperar, nuestro amigos barcelonistas han encontrado una explicación puntual para el desastre de la selección. ¡La culpa es de la prensa de Madrid! Nos asegura El Mundo Deportivo: "El seleccionador español se dejó influir por los medios de comunicación de la capital para hacer una alineación con cuatro cambios ante Portugal." Van más allá y nos hacen la escalofriante revelación: "Les duele a los internacionales que hayan dejado la Eurocopa con Iñaki Sáez traicionando sus ideas. Hablan de una España centralista, teledirigida por intereses desde Madrid." Y yo con estos pelos.

Pero hay además declaraciones exclusivas de los jugadores: "Albelda y Puyol, dos de los jugadores importantes de esta selección, se hacían esta pregunta en la zona mixta del estadio Da Luz: ¿Y ahora qué escribirán desde Madrid, que dirán? Si es la alineación que querían..." ¿Seguro que Albelda y Puyol dijeron esas palabras exactas, señores del Mundo Deportivo? ¿SEGURO? ¿Estarían dispuestos a afirmarlo delante de un juez?

Cierto que el señor Iñaki "Soez" ha sido un pusilánime, pero la alineación, que se sepa, la hacía él, no los periódicos. Pese a todo, parece que no sólo los diarios madrileños son tan pérfidos. Leemos en el muy culé diario Sport, el día el día 17 de Junio, de puño del mismísimo Casanovas: "Sáez se empeña en utilizar un sistema conservador. Antes del partido jugó al escondite con la alineación pero a la hora de la verdad jugaron los mismos, sin Valerón, ni Joaquín, ni Xabi Alonso ni Fernando Torres. Ayer se pagó caro este conservadurismo...". El mismo día, el indigente intelectual J. M. Batlle sentencia: "Y con Raúl en baja forma, si Torres, Valerón y Joaquín, los jugadores con más chispa individual, no son titulares, el equipo queda huérfano de creatividad y genialidad". El día 18, Casanovas de nuevo editorializa: "Sáez: el fútbol no es para los cobardes". Hay más ejemplos, pero no creo que haga falta extenderme.

En definitiva, señores del Mundo Deportivo: que se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y yo, que soy un malpensado, sospecho que esto es un episodio más de su paranoia provincialista. Pero bueno, a lo mejor si la prensa madrileña pasa a editarse en Albacete les perdonan la vida.