viernes, 22 de abril de 2005

Qué tonto que soy



- Bueno, pues ya le dieron la patada al bueno de Juanma. Tenía la oportunidad de quedar bien en su última rueda de prensa, decir algo así como: "No se han cumplido los objetivos marcados, y por tanto presento la dimisión"; una cosa sencilla. Pero no, tenía que soltar el discursito victimista: "Hoy en día un jugador y un entrenador que no ganan están peor vistos que un violador". Brillante. Traigan una losa de mármol y graben la frase para ponerla en la puerta de la Federación, tiene que quedar para los anales.

Vamos a ver, Juanma, eres muy tontito. Para empezar, la comparación es muy desafortunada, y te lo tenías que haber pensado tres veces antes de hacerla. Pero lo realmente de traca es el fondo de la frase: A nuestro inefable amigo le escandaliza que un entrenador perdedor esté mal visto. Pues sí, compañero, así es: Igualito que un carnicero que vende género de mala calidad, un actor que no resulta convincente o un profesor que enseña mal. En el duro mundo profesional, lo que se juzga no son las intenciones o el "discurso", sino los resultados, que es por lo que te están pagando. Si lo que quieres es que valoren tus métodos revolucionarios, o simplemente tu cara dura, vete a un equipo aficionado, y así al menos no harás perder dinero a nadie (sólo su tiempo y su confianza). En cualquier caso, no te van a mandar a la cárcel ni te van a convertir en un paria, como sí harían con un violador, MELÓN.

También dice "los jugadores son los amantes número uno de las excusas". Es posible, pero qué pena que eso a su vez se convierta en una excusa para ti, y que al decirlo justo cuando te largan no quedes demasiado bien. Pero tranquilo, no creo que debas preocuparte: Tu presidente despidió con lágrimas al entrenador que había realizado una temporada nefasta y que les había metido en puestos de descenso -¡si llegas a estar en mitad de la tabla te adopta!-, así que está claro que sabes venderte. Seguramente encuentres pronto algún otro pardillo, ¡por morro no va a ser!

Además, así puedes volver con tu amigo Jorgito, que ya te echa de menos, para ofrecer desde vuestra empresa todos esos pedazo de servicios que están revolucionando el mundo deportivo.

- Luxemburgo quiere usar pinganillos. Pues muy bien, a ver si le dejan. Quizá piensen que arengando a Zidane directamente a la oreja va a dejar el trote cochinero, pero va a ser que no. En fin, si de paso se ponen cámaras para pitar los fuera de juego mejor que mejor... pero con Blatter no va a ocurrir.

- Gravesen no se medica. La madre que le parió, alguna rareza había de tener. Yo le dormía y le pinchaba los anti-inflamatorios sin que se diera cuenta, como a Mr. T en el Equipo A. ¡Coñiooooo!

- El otro día a Kameni le tiraron un plátano. Buf, buf, qué escandalazo. Ojo, que me soplan que incluso hubo algún miembro del público que llamó "hijoputa" al árbitro. ¡Vamos de mal en peor! Bueno, y el cierre del Camp Nou, ¿para cuándo?

1 comentario:

socialista honrado dijo...

Y pensar que a Lillo lo contratará ahora Valdano para ayudarle en su empresa vendehumo. Qué suerte tienen algunos...